CONCEPTOS

Importar de China como autónomo en España: lo que necesitas saber

Guía completa sobre cómo importar de China siendo autónomo en España. Requisitos, impuestos y limitaciones prácticas.


Cuando hablamos de importar desde China, muchos emprendedores dan por sentado que es algo reservado para sociedades limitadas. La realidad es otra: puedo hacerlo siendo autónomo, siempre que cumpla con los requisitos legales y entienda bien cómo funciona el sistema fiscal y aduanal español. En esta guía te cuento qué necesitas saber para empezar a importar sin sorpresas desagradables.

Lo primero: ¿realmente puedo importar siendo autónomo?

La respuesta corta es sí. Lo que ocurre es que ser autónomo importador implica más limitaciones prácticas que legales. Ante ojos de Hacienda y Aduanas, eres un operador económico como cualquier otro. Lo que cambia son los límites de crédito bancario, la capacidad de obtener documentos como créditos documentarios, y tu exposición personal al riesgo.

Reviso muchos casos de autónomos que importan desde China sin problemas. Algunos venden online, otros abastecen tiendas locales, y otros funcionan como agentes distribuidores. La clave está en tener todo en orden desde el principio y ser realista sobre lo que puedes asumir en solitario.

Requisitos administrativos que no puedes saltarte

Para importar desde China necesito estar registrado correctamente en tres lugares. Primero, ante la Agencia Tributaria con el epígrafe (IAE) correspondiente a mi actividad. Si voy a importar productos genéricos para revender, el código más común es el 5115 (comercio al por mayor o minorista de artículos varios), pero depende de lo que importe. Si vendo ropa, es el 5141. Si vendo máquinas o equipos, otro diferente. Equivocarme en esto desde el principio puede traerme problemas serios después.

Segundo, necesito mi número EORI. Es el identificador único para operaciones aduanales dentro de la Unión Europea. Lo solicito en la web de la Agencia Tributaria y suele tardar entre 5 y 10 días hábiles. Sin este número, literalmente no puedo hacer que aduanas me deje entrar una importación. No es opcional.

Tercero, debo estar dado de alta ante la administración aduanal española. Esto no es un trámite aparte (la Agencia Tributaria lo comunica automáticamente), pero tengo que asegurarme de que mi alta EORI incluye la declaración de que soy importador. Algunos autónomos se dan de alta en AEAT pero olvidan especificar que van a hacer importaciones, y luego se encuentran con problemas cuando presentan la primera declaración aduanal (DUA).

La cuestión del IVA: entender el diferido

Aquí es donde muchos autónomos se pierden. Cuando importo desde China, Hacienda no espera a que venda la mercancía para cobrar el IVA. Lo cobra en aduanas, directamente. Pago un IVA sobre el valor CIF de la mercancía (coste, seguro y flete) más los aranceles de importación. Esto es lo que llamamos IVA diferido.

Pero aquí viene lo importante: si mi actividad es comercial o profesional (que lo es, siendo autónomo importador), puedo deducirme ese IVA en mi siguiente declaración de IVA. La mecánica es sencilla: en aduanas pago el IVA y recibo los documentos de justificación, luego lo incluyo en mi declaración del modelo 303 como una entrada de mi negocio, y se me descuenta de lo que debo pagar en ese período.

El problema es que tengo que tener liquidez para pagarlo en aduanas. Si importo una partida de 5.000 euros CIF, puedo estar pagando entre 1.000 y 1.500 euros en aranceles e IVA juntos, y solo recupero el IVA en la próxima declaración (que puede ser un mes después, o dos si es trimestral). Muchos autónomos no esperan esta necesidad de capital circulante y se encuentran con sorpresas desagradables.

Si mi actividad incluye clientes en el régimen de recargo de equivalencia (distribuidores mayoristas, por ejemplo), tengo que aplicar ese recargo a mis importaciones, aunque sea autónomo. Esto es importante si mis clientes están sujetos a este régimen.

La limitación más real: el acceso al crédito

La diferencia más práctica entre un autónomo y una sociedad mercantil no está en la ley, sino en el banco. Los bancos otorgan líneas de crédito mucho más altas a una SL que a un autónomo. Para mi primer contenedor, probablemente tengo que financiarlo con mis propios ahorros o con un crédito personal, no con una línea de crédito empresarial.

Esto se complica aún más si necesito un crédito documentario. Si el proveedor chino no me conoce, es probable que quiera que pague mediante crédito documentario (carta de crédito) para garantizar que recibirá el pago. Los bancos españoles ofrecen este servicio, pero los requisitos y costes son más altos para un autónomo que para una empresa constituida. He visto casos en los que directamente se la deniegan.

Mi responsabilidad personal es, además, ilimitada. Si algo sale mal en la importación, si no puedo pagar una deuda con un proveedor o si tengo un problema legal derivado de la actividad, mis bienes personales están en riesgo. Una SL limita esa responsabilidad al capital social invertido.

Los pasos prácticos: desde la primera importación

Cuando llego al punto de hacer mi primera importación, hay varias formas de hacerlo. La más sencilla es trabajar con un transitario o customs broker. Estos profesionales gestionan toda la documentación aduanal, incluida la presentación del DUA (Documento Único Administrativo), y coordinan la entrada física de la mercancía en España.

El transitario me pedirá cierta información: mi número EORI, la descripción de lo que importo, el valor de la factura, el peso y volumen, y el origen exacto. Algunos proveedores chinos ya tienen experiencia trabajando con transitarios españoles, así que puedo pedirles que usen el mismo que yo. Otros no colaboran en esto y tengo que gestionarlo todo yo.

El DUA es el documento aduanal clave. Es donde declaro qué estoy importando, su valor, los aranceles que le corresponden, y cómo voy a tributar sobre ello. Un error aquí puede retrasar mi mercancía semanas o causar inspecciones adicionales. Si no sé hacerlo, el transitario lo hace por mí, pero por supuesto, cobro una comisión (suele ser entre 150 y 300 euros por importación pequeña).

Los costes asociados a una importación van más allá del precio de la mercancía y los aranceles. Tengo transporte desde la fábrica china hasta el puerto, gastos de aduanas, comisión del transitario, transporte desde el puerto español hasta mi almacén, y potencialmente gastos de inspección si aduanas decide revisar la mercancía. Sobre los costes aparentemente ocultos, tengo más detalle en mi artículo específico sobre costes ocultos al importar desde China.

Errores que veo cometer con regularidad

El primero es no tener el IAE correcto registrado. Muchos autónomos se dan de alta como “comerciante” de forma genérica sin especificar que van a importar, y luego se encuentran con problemas cuando Hacienda revisa su primera importación. Tengo que registrarme en AEAT con el código específico de mi actividad de importación.

El segundo es no entender realmente cómo funciona el IVA diferido. Muchos creen que no pagan IVA al importar (porque lo hacen después, en la declaración), y no prevén la liquidez necesaria para pagarlo en aduanas. Es un error costoso.

El tercero es no tener el número EORI antes de hacer la importación. Sin él, literalmente no puedo. Lo veo sorprendentemente a menudo: alguien compra mercancía a un proveedor chino, se la envía a España, y cuando intenta procesarla en aduanas se da cuenta de que no tiene EORI. Entonces tiene que parar todo el proceso durante una semana mientras lo solicita.

El cuarto es no usar documentos aduanales correctos o incompletos. El proveedor chino me envía una proforma factura, pero luego a aduanas tengo que presentar la factura comercial definitiva. Si hay diferencias significativas entre lo que declaré y lo que aduanas ve en los documentos, puedo tener problemas.

¿Cuándo tiene sentido pasar a una sociedad limitada?

Hay un punto en el que constituir una SL deja de ser un gasto y se convierte en una inversión lógica. Para mí, ese punto llega cuando estoy importando regularmente (al menos dos o tres contenedores al año), cuando necesito acceso a crédito más fácil, o cuando mis márgenes me permiten asumir los costes de constitución y contabilidad de una empresa.

Una SL cuesta entre 300 y 600 euros en gastos de constitución (notaría e inscripción), y luego entre 500 y 1.200 euros al año en contabilidad, dependiendo del contador. Si mis márgenes son lo suficientemente altos, ese dinero se recupera rápidamente con las mejores condiciones que obtengo de proveedores y bancos.

Volúmenes realistas para un autónomo

No hay un mínimo legal, pero hay uno práctico. Los proveedores chinos suelen exigir cantidades mínimas (MOQ) de 100 a 500 unidades según el producto. Para un autónomo, importaciones de menos de 3.000 o 4.000 euros CIF son generalmente ineficientes porque los costes adicionales (transitario, aduanas, transporte) representan un porcentaje muy alto del valor de la mercancía.

Mi primer contenedor probablemente sea pequeño: entre 1 y 2 metros cúbicos, con un valor alrededor de 3.000 a 7.000 euros CIF. Si funciona bien, la segunda importación puede ser el doble. Algunos autónomos llegan a importar regularmente volúmenes que rondan los 15.000 o 20.000 euros CIF mensuales, pero eso requiere tener la operación muy afinada y haber resuelto todos los problemas iniciales.

Para aprender más sobre cómo planificar una primera importación desde cero, puedo revisar mi guía sobre cómo empezar a importar desde China.

Los aranceles: no los ignores

Cada producto tiene un código arancelario que determina qué porcentaje de impuesto tengo que pagar. Una camiseta puede tener un arancel del 12%, mientras que una máquina industrial puede tener el 0%. El proveedor chino no siempre sabe cuál es el código correcto para sus productos, así que es mi responsabilidad verificarlo en la base de datos TARIC de la Comisión Europea o, si no estoy seguro, preguntar a mi transitario.

He preparado un artículo detallado sobre los aranceles aplicables a importaciones desde China donde puedo consultar los códigos específicos de mis productos.

Documentación adicional en caso de dudas

Si necesito profundizar en cómo funciona el DUA como tal, tengo más información en mi guía sobre el proceso de la DUA. También tengo detalles específicos sobre qué es exactamente un transitario y cómo trabajar con uno, y sobre el recargo de equivalencia en importaciones por si mis clientes incluyen distribuidores mayoristas.

Para consultas sobre otras dimensiones de las importaciones, tengo un artículo general sobre cómo importar a España.

Conclusión

Importar siendo autónomo es totalmente viable, pero requiere que entienda bien los requisitos administrativos, que tenga liquidez para cubrir los costes de aduanas, y que sea realista sobre las limitaciones prácticas que mi estatus jurídico me impone. Con el registro correcto en AEAT, mi número EORI, una buena relación con un transitario, y capital suficiente para las primeras importaciones, puedo empezar sin problemas.

Lo más importante es no tomar atajos. Registrarme con el IAE correcto desde el principio, tener claro cómo funciona el IVA diferido, y usar profesionales (como un transitario) para los trámites aduanales me evitará dolores de cabeza más adelante.

Si tienes preguntas específicas sobre tu situación, o si quieres que repasemos juntos tu plan de importación, te invito a que agendes una consulta de 15 minutos conmigo. Reviso tus circunstancias particulares y te ayudo a decidir si el formato de autónomo es el correcto para ti, o si deberías considerar constituir una sociedad desde el principio.

Última actualización: abril 2026

¿Necesitas ayuda para avanzar en tu importación de China?
Validación de proveedor, negociación, pagos y logística hasta puerto de destino. Hablemos.
Reservar 15 min →
Servicio para empresas. Presupuestos +USD 20.000.