Cómo financiar una importación de China sin tener todo el dinero
Opciones reales para importar de China: préstamos, crédito documentario, factoring y términos de proveedor.
Cuando empiezas a importar desde China, te encuentras con un problema que parece obvio pero que muchos descubren demasiado tarde: el proveedor no espera. Quiere el dinero antes de fabricar, o cuando mucho, solicita un depósito del 30% y el resto contra documentos. Mientras tanto, tú no tienes toda la cantidad disponible, o prefieres no inmovilizar tanto capital en una sola operación. Aquí es donde la pregunta clave aparece: ¿cómo importo sin tener todo el efectivo?
La respuesta es que tienes más opciones de las que crees. Desde hace años existen mecanismos diseñados específicamente para esto. El comercio internacional se mueve sobre la base de que alguien financia algo, en algún punto de la cadena. El arte está en elegir qué mecanismo te conviene según tu situación, tu relación con el proveedor y el tamaño de tu operación.
Las opciones reales que existen
Empecemos por las que funcionan de verdad, porque hay mucho ruido en internet sobre opciones que suenan bien en teoría pero que los bancos españoles no tocan en la práctica.
La carta de crédito documentaria, que hemos tratado en profundidad en otro artículo, sigue siendo la más segura si tienes una relación nueva con un proveedor en China. Pero no es la forma de financiar más barata. Lo que haces es garantizar el pago, no financiar la operación. Aquí el banco te abre la carta, cobra una comisión, y después tienes que pagar el crédito cuando se presente la documentación.
El confirming internacional es lo que deberías mirar primero. Funciona así: tú das una orden de compra al proveedor. El banco se coloca entre medias y le paga al proveedor desde el primer momento, en euros, sin riesgo. Tú le debes al banco ese dinero, que puedes pagar en una, dos o tres cuotas. Normalmente 30, 60 o 90 días después del embarque. Es como un pagaré, pero respaldado por documentos reales de comercio exterior. Los bancos españoles lo ofrecen, las comisiones rondan el 1.5-2.5% en función del volumen y del plazo, y no es especialmente complicado de tramitar si tienes documentación clara.
El préstamo bancario de importación es lo que parece: dinero que te presta el banco antes de que el contenedor salga de Shanghai. Aquí los requisitos son más estrictos. Necesitas demostrar que eres una empresa con al menos dos años de antigüedad, con cuentas positivas, y que el volumen mínimo tiene sentido. Mayoría de bancos españoles no se molestan si la importación es menor de 10.000 o 15.000 euros. Pero si importas con regularidad, y tienes un volumen decente, algunos bancos sí lo hacen. El interés es variable, pero ronda el 4-6% anual en función de tu rating de riesgo.
El factoring de importación es menos conocido pero existe. Un factor te adelanta hasta el 80-90% del valor de la importación contra documentos de embarque. Te cobra una comisión (2-3% normalmente) más intereses sobre lo adelantado. Es útil si necesitas liquidez rápida, pero es más caro que un confirming porque además tiene que financiar la operación completa.
Los términos del proveedor son la opción más barata, si los consigues. Un proveedor serio en China puede estar dispuesto a ofrecerte 30 días desde el embarque, o incluso 60 si tienes historial. Aquí el proveedor es quien financia, no un banco. A cambio, probablemente pagarás un pequeño porcentaje más por la mercancía, o perderás descuentos. Pero la matemática sigue siendo mejor que pagar intereses bancarios. Si consigues términos de 90 días con ciertos proveedores es un éxito. Hay técnicas específicas de negociación que funcionan para esto.
La línea de crédito comercial es lo que algunos bancos ofrecen a empresas con historial. Es dinero disponible, que usas cuando lo necesitas, para lo que lo necesites, incluido importar. Pero tienes que tener ese historial bancario previo. No es una opción para quien empieza.
Cuánto capital necesitas realmente tener
Aquí viene la verdad incómoda: el capital que necesitas depende completamente de cómo estructures la operación.
Si vas a la forma clásica (tú pagas todo al proveedor antes de que fabrique), necesitas el 100% en tu cuenta. Punto final. Pero nadie debería hacer eso siendo principiante.
Si negocias un depósito del 30% y el resto contra documentos —que son los métodos de pago a proveedores en China más habituales— necesitas ese 30% que es tuyo, más una reserva para imprevistos (gastos de aduanas, transportes, y siempre hay algo inesperado). Así que mínimo necesitas un 35-40% del valor total disponible en tu caja.
Si usas un confirming internacional, necesitas tener ese dinero dentro de 30, 60 o 90 días. Si tu plan es vender la mercancía antes de que pase ese tiempo, necesitas cero capital inicial. Si no, necesitas tener ese dinero cuando llame el banco a cobrar.
Si consigues un préstamo bancario de importación, podrías partir de un 10-15% de capital propio, que es lo que el banco quiere verte con antes de prestar el resto. Algunos bancos piden menos en operaciones repetidas.
La realidad: si importas 50.000 euros con un confirming a 60 días, y tienes un margen de compra-venta que te permite recuperar dinero en 45 días, necesitas principalmente un poco de paciencia y documentación. Si tu margen es del 20%, deberías haber recuperado 10.000 euros de esos 50.000 antes de que el banco te cobre.
Los requisitos de los bancos españoles
No todos los bancos españoles financian importaciones de China. Y los que lo hacen, tienen criterios que varían. Pero sí hay patrones.
Primero: antigüedad. La mayoría de bancos quieren que tu empresa tenga como mínimo dos años de historial. Algunos piden tres. Si acabas de empezar, estás fuera de los productos bancarios convencionales.
Segundo: rentabilidad demostrada. Necesitan ver que tu negocio gana dinero. Esto significa cuentas positivas en los últimos dos años. Si importas pero tienes márgenes ajustadísimos, un banco dirá que no.
Tercero: volumen. Si tu importación típica es de 5.000 euros, ningún banco te hará un préstamo. Los costes administrativos internos no les salen a cuenta. Normalmente necesitas importaciones de mínimo 15.000-20.000 euros para que un banco se sienta motivado.
Cuarto: documentación. Necesitas facturas del proveedor, prueba de embarque, documentos de aduana. Y necesitas que todo esté claro. Si intentas presentar un pedido de un proveedor en AliExpress con precios sospechosos, te cerrarán la ventana rápido.
Quinto: conocimiento previo. Si es tu primera importación con el banco, algunos necesitan que vayas con el proveedor apalabrado. Quieren ver que existe una relación comercial real, no que estés comprando en la tienda.
Errores comunes que cometen los importadores
El error número uno es esperar a tener todo el dinero. Mientras esperas, la oportunidad de mercado se va. Un competidor que sabe financiar importa en tres meses mientras tú acumulas capital en seis.
El segundo error es no estructurar bien la operación con el proveedor. Si el proveedor no sabe que necesitas financiación, no te la ofrecerá. Tienes que ser explícito. Muchos proveedores asiáticos entienden esto porque llevan años haciéndolo. Otros necesitan que se lo expliques claramente en un email.
El tercero es asumir que la única opción es el préstamo bancario convencional. Hay muchas opciones antes de llegar ahí. El confirming internacional es mucho más rápido de tramitar, menos burocracia, y a menudo más barato.
El cuarto es no calcular bien el landed cost. Financiar la mercancía es una cosa. Pero si luego gastas 8.000 euros en derechos de aduanas que no esperabas, o te cobra el transportista 2.500 euros extra, tu financiación queda pequeña. Siempre deja un 15-20% de margen en tu cálculo inicial para imprevistos en el landed cost.
El quinto es mezclar financiación con proveedores no fiables. Si necesitas financiar una importación, la última cosa que quieres es que el proveedor desaparezca o te mande mercancía defectuosa. Primero asegúrate de que el proveedor existe realmente, que tiene historial, que habla contigo en una plataforma seria como Global Sources o Alibaba Gold. Después negocia financiación.
Cuándo usar cada opción
Si es tu primera importación y tienes menos de dos años de antigüedad: términos del proveedor si los consigues, o pedir un depósito mínimo (20-30%) y el resto contra documentos de embarque.
Si tienes entre dos y tres años, margen claro, y volumen decente: un confirming internacional es tu mejor amigo. Rápido, barato, profesional, y el banco no te pone tantas trabas.
Si tienes tres o más años, cuentas positivas, y relación bancaria establecida: pide cotizaciones de líneas de crédito de importación. A este nivel, los bancos ya saben quién eres, y el trámite es mucho más ágil.
Si necesitas dinero ya y el producto ya está vendido o reservado: factoring de importación. Es más caro, pero es dinero rápido.
Si importas de forma irregular y puntual: negocia siempre primero con el proveedor. Un pago de dos depósitos (30% ahora, 70% contra B/L) es normalmente lo que conseguirás sin tanto papeleo.
El siguiente paso
La financiación de importaciones no es complicada si sabes dónde mirar. El error es no mirar en ningún lado y hacer todo solo. Un asesor de comercio exterior te puede ayudar en una tarde a estructurar esto correctamente, y el coste se amortiza rápidamente.
Antes de hablar con un banco, entiende bien qué necesitas, cuándo lo necesitas, y cuál es tu margen. Si no tienes ese 15-20% de ganancia por unidad, ninguna financiación va a salvarte. Pero si lo tienes, la financiación es solo un problema operativo que se resuelve.
Los bancos españoles sí financian importaciones de China. Es verdad que tienen criterios estrictos, pero no es magia. Necesitan ver que tu negocio es real, que importas regularmente, y que vas a poder pagarles. Eso es razonable.
Comienza por verificar que tu proveedor puede ofrecerte términos. Si no, pregunta a tu banco por un confirming. Es la ruta más rápida hacia adelante.
Última actualización: abril 2026